lunes, 26 de marzo de 2012

.: "El paseo"; lo que significó en su día y lo que puede evocar hoy:.




 En una sociedad que niega, no conoce y olvida su historia, la inmadurez política conduce a que se construyan argumentos discordantes sobre "la única  realidad"  que se impone  a los ciudadanos desde los núcleos donde el poder se concentra y que supone la imposición de  limitaciones y restricciones de su libertad personal, indistintamente de su forma política y de que éste, acepte o no, ese sometimiento.
 En una planificada maniobra de aislamiento social cualquier ciudadano puede   sentirse  extranjero al salir de su casa, su pueblo, su ciudad, su provincia o su región. En estas circunstancias el individuo se torna manejable ya que asume de forma previa y sin contrastar una realidad construida artificialmente que presuntamente  protege su derecho natural.  

Una repentina y extraña pesadez de estómago me asaltó al llegar en un paseo dominguero por la Sierra del Segura al paraje conocido como el  Torcal. Este paseo despertó en mi   emociones menos intensas que las  sufridas por miles de ciudadanos de este país no hace tanto tiempo...mientras daban  otro tipo de "paseo". Aún así, contemplar el paisaje y leer el epitafio bajo una cruz en un paraje casi inaccesible,  produjo en mi un reflujo amargo  que oprimió el  intestino evocando  una dramática época. Este nudo se cerró hasta casi cortarme la respiración cuando empecé a cuadrar las fechas y a realizar una  extrapolación con  la situación actual. Sin pretender crear espejismos, confabulaciones o conspiraciones, contemplo seriamente las disputas entre ciudadanos como algo pausible y externo al debate en los parlamentos. Son cada día mas comunes las reivindicaciones de carácter separatista o como dijera Unamuno "aldeanistas". En algunas zonas de nuestro territorio desde destacados miembros (individuales y colectivos)  con cierta relevancia mediática y por ende  social, se  alimentan  prejuicios sobre “todos” los ciudadanos de otras áreas. Prejuicios que ya no tienen ese carácter cómico del tópico provinciano. Prejuicios que en muchos casos han llegado a ser objeto de bloqueo de productos producidos en una región o de enconadas discusiones personales entre vecinos que hasta ese momento no habían demostrado una actitud hostil hacia ningún territorio mas allá de las deportivas. Hoy cualquier ciudadano puede, si quiere, sentirse extranjero en otra región de su propio país
Puede que hayan pasado muchos años… hoy  nadie piensa que una situación así pueda repetirse en este país. Lo cierto es que la sociedad ha avanzado mucho, pero ante el escenario, las alternativas planteadas, argumentos esgrimidos por los implicados y el contexto, no viene mal (a pesar de la indisposición del intestino) recordar uno de esos capítulos de nuestra denostada y oscura historia. El problema en el reparto de los recursos hídricos en un Estado que no ha resuelto todavía las contrariedades del modelo territorial -algo que algunos han definido como “una de las espitas abiertas” de la transición democrática- ha cobrado relevancia al entrar al poder el gobierno del Partido Popular. Este partido que en su día abogó por un Plan Hidrológico Nacional de carácter centralista y unitario, ha sido reivindicado y criticado con dispar intensidad por las distintas regiones o nacionalidades históricas, con déficit o superávit de recursos hídricos “respectivamente”. Esta problemática no es reciente, pero en un contexto de crisis no basta con recortar gastos. Las alternativas; planteadas por el Estado (en consonancia con el entorno internacional) para la activación económica (acicate a la iniciativa privada), pasan irremediablemente por la inversión y realización de obras públicas que dinamicen la economía y creen empleo. En este sentido la reticencia del Gobierno a la inversión en energías alternativas, I+D+i o servicios sociales, abre un horizonte en el que  se vislumbra como opción  (ante  la creciente impopularidad de  aeropuertos sin aviones, Planes Ñ, complejos residenciales, el ladrillo o  estaciones fantasmas de  trenes de alta velocidad)  el espíritu renovado de los ilustrados que propusieron vertebrar una nación realizando faraónicas obras hidráulicas para llevar el agua de la España húmeda, a la seca…o de la tierra fértil de los hidalgos, a las tripas vacías de los escuálidos rocines. El contexto; aunque distinto es evocador de tiempos no tan remotos en que la desigualdad tenía una respuesta unánime por una sociedad aparentemente menos vertebrada que hoy en día.
 Esta tragedia  ocurrió en Yeste provincia de Albacete el 30 de Agosto de 1936; pocos días después de conjurarse el fallido golpe de Estado que originó la Guerra Civil Española. Es probablemente un episodio de venganza y represalias por los llamados “Sucesos de Yeste”, o en cualquier caso una continuación de aquellos.
 El golpe de estado del General Franco se llevó a cabo el 18 de Julio de 1936; pero el mes de mayo de ese mismo año como presagio de la muerte augurando como ocurrió en el acorazado Potemkin se desató una revuelta en Albacete muy cerca del municipio de Yeste. Es por eso que según varios historiadores la Guerra Civil comenzó en Yeste. En estos altercados se vieron involucrados numerosos caseríos, poblados y aldeas de la sierra del Segura. Juan Goytisolo en su novela Señas de Identidad narra el relato de los llamados sucesos de Yeste. En 1930 Yeste contaba con más de 10.000 habitantes, aunque un 74 % estaba disgregado en aldeas y sobre todo caseríos. Como señala el catedrático Manuel Requena el aislamiento “es un buen reducto para el sistema caciquil: favorece el aferramiento a los valores heredados de los antepasados: sumisión al padre, al amo y obediencia a los mayores…” Hoy  la sociedad de las telecomunicaciones, ciberconectada y subsumida en un exceso de información, plantea una vez mas, si ese aislamiento que persiguen los poderes fácticos  se está produciendo veladamente. En este caso y en nuestra época está encubierto  por la aparente libertad y accesibilidad a la información o a las fuentes.
 Continuando con la narración… los acontecimientos se desenvolvieron paralelamente a la construcción del Embalse de la Fuensanta.
Las políticas de obras públicas copaban toda la acción gubernamental previas a la Republica. Así durante el gobierno de Primo de Rivera para racionalizar y promover la puesta en regadío de nuevas tierras se crearon Confederaciones Hidrográficas, como ocurre hoy en día con los planes hidrológicos. Las Confederaciones de entonces, son los gobiernos de ahora. Aúnan las voluntades de los grupos de presión y preparan normatívamente el terreno para la consumación de su macabro plan.  
La Confederación del Segura, agrupando a los propietarios agrarios de Murcia y Alicante, formó un poderoso grupo, decisivo para la inmediata realidad de esta obra hidráulica del embalse de La Fuensanta anhelada durante largos años; y a la sazón, responsable en gran medida de los trágicos sucesos de Yeste.
 La obra del pantano comenzó en 1932 durante la llamada Dictablanda de Primo de Rivera, extendiéndose hasta la II República. Fue tras las elecciones de este periodo cuando acontecieron los sucesos de la Sierra del Segura. Esta política de obras públicas se llevó a cabo para tratar de incentivar la economía como se hizo en varias naciones industrializadas y plasmándose como referente en el modelo americano del New Deal.
Y es que en el contexto internacional se estaban viviendo las consecuencias en la economía del Crack del 29, como hoy se viven las consecuencias de la quiebra de Leman Brothers.
En esta dantesca historia de crímenes existe común acuerdo en responsabilizar de lo ocurrido a la Confederación Hidrográfica del Segura y a la familia Alfaro principal propietaria del municipio.
Mientras la población de Yeste estuvo ocupada en las obras del Pantano de la Fuensanta la lentitud burocrática en el desarrollo de la Reforma agraria no tuvo consecuencias, sin embargo una vez terminado el pantano la situación se invirtió. En 1933 Yeste regresó a la dura realidad de siempre, pero agravada aún más. Las obras del pantano iban concluyendo por lo que crecían los obreros desocupados y sin subsidio alguno. Existía una Comisión Gestora íntegramente socialista que velaba por la solución de los problemas derivados de la construcción e inundación de tierras de labor tras la construcción del pantano.   El resultado de las primeras elecciones a Cortes Constituyentes durante la República produjo un abrumador triunfo de la conjunción republicano-socialista (96% de los votos). Hoy se ha producido un triunfo del  Partido Popular que gobierna con mayoría de "absolutismo y decreto" pero sin legitimidad social. No olvidemos la pobreza de los resultados; mayoría absoluta con sólo el 30% de los posibles votos.
Con este resultado vendría la consolidación de los Alfaro, patriarcas locales, conformando la semblanza más tradicional, apenas perturbada por las obras del pantano. Como señala Rosa Mª Sepúlveda Losa, en “La primavera conflictiva de 1936 en Albacete” <<algunas de las familias latifundistas supieron buscar acomodo haciéndose a tiempo republicanos>>
En este escenario se contravenían órdenes del Gobierno Civil que trataba de evitar las devastaciones de propiedades públicas y privadas. Aún así fue insuficiente para mantener el orden, combatir la necesidad y conjurar la tragedia. La victoria del Frente Popular no se vio respaldada en la provincia de Albacete y mucho menos en Yeste. En cambio, fueron restituidas las antiguas Gestoras, escorando hacia la izquierda su composición desde Albacete, pese al nuevo triunfo de los radicales. Este hecho fue determinante en la actitud de los Alfaro ante la ocupación de “sus” fincas.
La Comisión dimitía en julio de 1933 al constatar los perjuicios originados y la negativa a una solución. Denunciaba esta comisión como no se indemnizó a los obreros que trabajaban en la flotación de maderas por el río; no se construyeron las obras accesorias por lo que se produjo el aislamiento de algunas aldeas así como de Yeste con los pueblos del alrededor; no se  podían explotar los montes de la zona del embalse ya que no existía comunicación para sacar las maderas; no se restituyó la única central de luz eléctrica que quedó sepultada bajo las aguas del pantano y además  se expulsó a los colonos que ocupaban las tierras inundadas por el embalse sin ningún tipo de indemnización.
La situación fue crítica, cuando se voló el puente de la carretera, que unía el pueblo con Albacete. Edmundo Alfaro el cacique local advertía en las Cortes -en lo algunos calificaron como amenaza y otros como advertencia- que si se volaban las compuertas del pantano “Murcia capital y Orihuela desaparecerían por completo”.
La Comisión gestora en cambio trató durante su vigencia de evitar confrontaciones mediando entre la gente y la fuerza pública. Los integrantes de esta comisión fueron muertos e infamados. El alcalde fue detenido. Diferentes fuentes señalan a Edmundo Alfaro como el principal responsable de estos hechos. Incluso después de producirse el enfrentamiento los informes señalan sus continuas presiones a las fuerzas del orden publico a las autoridades locales y al mismo Gobernador Civil. Así mismo se le acusó de participar en la trama de rebelión militar de julio del 36 y fue conducido ante un Tribunal Popular de Albacete que lo condenó a la pena de muerte. Hoy nuestro Edmundo Alfaro no tiene cara, ni dirección, ni podemos juzgarlo...aunque si podemos hacer algo...
 Por esas fechas Gaziel, el director de La Vanguardia, publicaba un artículo “El mundo al revés” con unas reflexiones, que aunque no queramos compartir, no dejaban de ser preocupantes. Comenzaba así:

“Este es, el extraño país donde los conflictos entre el capital y el trabajo se esfuman y desaparecen cuando gobiernan los aliados del capitalismo, y en cambio se desatan y enconan, apenas se ponen a gobernar los amigos de los trabajadores. ¿Queréis un hecho más extravagante?”

 Cabe tras esta reflexión preguntarse ¿quién son?, ¿qué intereses? o ¿a quien representan, los dirigentes de algunos partidos de izquierda en nuestro país?;... mas allá, de la presunta identificación ideológica con la igualdad social.

El 20 de mayo de 1936 los trabajadores y campesinos subyugados iniciaron una   tala de árboles para carbonear y posteriormente roturar la tierra para su sembrado. El guarda forestal lo comunicó a su propietario el cacique local Edmundo Alfaro que formuló denuncia. Desde Hellín se envió una compañía de la Guardía Civil con 20 hombres. A los pocos días se presentaron en la Umbría. Tenían orden del Gobierno de no emplear medios violentos contra los campesinos. El abandono de las tareas de deforestación por parte de éstos parias fue sólo “circunstancial”, según documento oficial transcrito. Al día siguiente se volvía al trabajo, mientras el Congreso discutía la recuperación de las tierras comunales por los ayuntamientos.
En estas circunstancias, el pueblo en su mayoría tomó conciencia de que el gobierno del Frente Popular y las gestoras municipales de izquierdas les apoyaba, además contaban con la presencia, inusualmente contemporizadora, de la Benemérita.  La guardia Civil esperó a la consumación de los delitos contra el Estado influenciados sin duda por la figura del cacique que reclamaba derechos sobre las tierras. Como reza el texto de la foto incluso pidieron dinero para solucionar conflictos. La desacostumbrada falta disuasoria de la Guardia Civil tuvo unos efectos perversos que provocaron en última instancia el luctuoso desenlace.
Personalizando en la actualidad  la metáfora de esta historia; la banca ha actuado de la misma forma que en su día lo hiciera la Guardia Civil, permitiendo bajo la supervisión del gobierno de turno, que se cometieran las injusticias especulativas.


Esta revuelta abarcó como hemos dicho el mes de mayo; el Golpe de Estado del General Franco fue en julio; y terminó este dramático suceso con la muerte de estas personas en agosto. Es difícil, precisar el exacto desarrollo de los acontecimientos. Ya no quedan testigos presenciales de “primera línea”. En el Restaurante Casa Pedro en la aldea de Gontar se puede todavía conversar con una persona que vivió estos acontecimientos. Según sus palabras, la noche del crimen los Guardias estuvieron compartiendo en la Tienda Bar que su padre regentaba "cuelva, conversación y vino" con los asesinados en el Torcal .
Este es uno de los muchos recuerdos de una España negra, obsoleta de traiciones enquistadas que subyace imbricada en el devenir de una sociedad post dictatorial e inadaptada aún a la democracia. Este país que pasa de gritar   un día  ¡¡ Viva La Pepa !! y al día siguiente ¡¡ Vivan las cadenas !! se encuentra perdido en  los valores que configuran la identidad de una nación en el nuevo contexto político internacional y con las nuevas reglas de juego.
 A nadie escapa que navegamos a la deriva y no sabemos quien maneja la barca...   como decía Remedios Amaya. Ahora toca el mimetismo con nuestros interesados socios europeos que capitaneados por Alemania han encontrado en ésta “nuestra debilidad” una oportunidad única de reforzar su identidad a costa de difuminar la nuestra.
Pero seamos serios…puestos a emular…emulemos…puestos a e-burrar e-burremos…  nuestra sociedad tratando de imitar comportamientos propios de las sociedades nórdicas y sajonas, debería tomar las medidas necesarias para que monumentos como el de la foto formaran parte del macabro y pintoresco patrimonio turístico y cultural.
 Hasta ahora esta faceta se había circunscrito al Valle de Los Caídos, pero en un alarde de descentralización a las Autonomías y Nacionalidades, se debería extender al resto del territorio sirviendo de esperpéntica atracción para los visitantes extranjeros… y sobre todo en una labor divulgativa y docente sin precedente: para los nacionales. Así es… los visitantes de los pueblos del norte nos enseñan como hacer de la muerte una atracción turística exportable a Hollywood. ¿Quien no ha oído hablar de los tours por los campos de concentración y los souvenir de las cámaras de gas, con cenizas incluidas?...Tenemos mucho que aprender de ellos ya que nos están enseñando como pensar, que comprar o vender y como gobernar nuestro territorio. Con el mas profundo respeto a todas las victimas, y sin tener en cuenta las irónicas palabras del que suscribe; se debería organizar una ruta por cunetas, iglesias, conventos, cementerios, campos y fosas de este país. Esta ruta se promocionaría con el beneplácito del gobierno de turno, venciendo las dificultades que seguro surgirían. Estas dificultades de índole política se solventarían (como ocurre con la educación o los servicios sociales) con una meticulosa y planificada espiral de alternancia corrupta en la que; dependiendo de cada fase de mandato se ofertarían selectívamente asesinatos republicanos o nacionales a gusto del visitante. Quizá así, con el humor y el sarcasmo se asuma una realidad que como en la foto encontramos en los mas inusuales rincones de nuestra geografía.
 Los trágicos sucesos acaecidos en Yeste en el año 1936 por los cuales murieron 18 campesinos y un Guardia Civil mas “los tres de Gontar” dejaron una huella muy importante en la historia de España de la que ha quedado testimonio escrito en varios libros que son de gran interés entre ellos “La Campana de Yeste”, escrita por Manuel Sánchez Gregorio, libro que ha sido adaptado al cine en un guión de Manuel González de la Aleja y dirigida por Eloy de la Iglesia o “Los Sucesos de Yeste “, por Manuel Requena entre otros.

2 comentarios:

  1. No dispongo de tiempo, este esta limitado en estos tiempos, me he leido todo lo publicado, y pienso que la historia se repite bien sea a nivel local o extendido, siempre los casos tienen similitud.. Te felicito por tu publicación, desconocia esta historia, aqui cerca en Yeste, suscribo que los intereses de AGUA Y TIERRAS , tal como las RELIGIONES , nos llevan a GUERRAS , entre vecinos ,cada pueblo tiene su propia historia en aquellos momentos dificiles, historia de ´´ CACIQUES u OBREROS ,, hoy estamos perdiendo los logros conseguidos en esos tiempos, somos sumisos hasta cierto punto, si algun dia nos pisan ( enfadan ), las reacciones igual determinan en la nueva , GUERRA .. GRACIAS POR LA INFORMACION..

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  2. Felipe: dispongo de otros casos parecidos en el pueblo de Bullas, pero por la sensibilidad que puede despertar en personas conocidas y hasta cierto punto amigas, ha conseguido que me auto-censure a la hora de escribirlas. Si quieres que hablemos sobre el tema y te sientes con ganas de escribir, házmelo saber.
    Es triste...ya lo se. Aunque hayan pasado tantos años y ya casi no queden testigos directos, me llama la prudencia ,mas que la cobardía al tratar estos temas; no tanto por la repercusión que pueda tener sobre mi, si no por la presiones y críticas que sufrirían en mi entorno familiar. No obstante te invito una vez mas a que dejemos constancia pública a las generaciones venideras de las injusticias de la represión franquista.

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